¿Qué es la vida y la estética en el siglo XX?



Durante este periodo de la historia, la estética trató de explicar las condiciones de la vida, sin embargo, al tratarse de un concepto tan amplio que en algunas ocasiones tiende a ser ambiguo y vago, ¿qué se puede atribuir a la filosofía de la vida y separarlo de las demás corrientes filosóficas? 

Así, diversos pensadores de diferentes ámbitos del conocimiento humano establecieron más que respuestas, dudas sobre ese cuestionamiento. 

En 1944, Erwin Schrödinger publicó su obra titulada ¿qué es la vida? en la que establece que todo el Universo tiende a la destrucción y al desorden, o entropía; así, la muerte como concepto físico es una asimilación del caos de la sociedad, o más aun, de la destrucción de la vida, siendo un orden natural del Universo. 

Asimismo, Jorge Santayana decía que la estética no se oponía a la relación entre la vida y la muerte, sino a la vida y los objetos. La estética es una percepción apreciativa, que va más allá del juicio del pensamiento.

Marcuse, por ejemplo, planteó una alternativa a la percepción materialista de la vida. El plantea un modo de sentir y de pensar alternativos respecto a una cotidianidad sometida por el dinero y el poder. 












Happy Birthday Dada

"On 5th February 1916, in the back room of a small bar in Zurich, a group of artists launched a nightclub which changed the course of modern art. Cabaret Voltaire was the home of Dada, a movement that revolutionised European culture. A century later, this historic club is still going strong. WILLIAM COOK visited the city as it prepares to celebrate 100 years of Dada".


Tomado de: http://www.bbc.co.uk/programmes/articles/g8WYZb6jHWPwXtrFG6JW6G/anarchy-absurdity-dada-the-cabaret-voltaire-at-100

"El movimiento que se rebeló hace un siglo contra los modos de expresión tradicionales fue una gran fuente de inspiración para romper convenciones en distintas disciplinas del arte". Ver aquí algunos de sus representantes: https://www.lanacion.com.ar/1912185-100-anos-de-dadaismo

En nuestro cerebro está la belleza
















A "connectome," or map of neural pathways and wires, of a human brain
https://newatlas.com/con...agram-human-brain/39659/  

La neuroestética estudia la actividad cerebral al percibir algo que considera como hermoso.

En los años 60, mediante experimentos realizados en la Universidad de Houston con primates, se descubrió cómo algunas células del cerebro llamadas "bandas magnéticas" experimentaron cambios en los flujos de sangre según el color y la forma observada por la zona de la corteza primaria conocida como VI, localizada en el polo posterior de la corteza occipital del cerebro y que alberga la corteza visual que responde a la longitud de onda recibiendo el estímulo de la luz. Al observar los monos diferentes formas y colores, los picos de flujos de sangre en su cerebro cambiaron. Posteriormente de VI pasa a V2 en donde se codifica la información para ser interpretada por V4 que responde a longitudes de onda y que termina transformando la información en colores. Sin embargo, se vio que la zona 4 no era el final de la percepción estética y cromática, pues también participaban en este proceso perceptivo tanto el hipocampo relacionado con la memoria a corto plazo, como el sistema límbico que responde a los estímulos emocionales, siendo éste el motivo por el que la percepción estética despierta emociones.

Daniel Felleman, responsable de la investigación, afirmó que el cerebro usa un código especial para la percepción del color, debido a que la localización de la actividad pico dentro de esos mapas de colores y formas determina lo que se ve, siendo muy probable que esos mecanismos funcionen de igual manera en el hombre.

Igualmente encontraron que muchas áreas visuales del cerebro se especializan en particularidades como el movimiento del color, y la posibilidad de cualificar las cosas como bellas o feas.

Zeki, se especializó en estudiar la relación entre las artes visuales y el funcionamiento del cerebro, estudiando la reacción de las neuronas cuando aprecian una obra artística fundando la neuroestética que centra su estudio en la naturaleza de la belleza con el objetivo de determinar lo que sucede en el cerebro cuando vemos algo hermoso como un paisaje, un rostro, una escultura, etc..

La belleza es un placer subjetivo, pues no hay una definición universal, así lo afirmaba Kant, pues se basa en la sensación personal de placer o disgusto y que resulta imposible evaluarlo de manera empírica.

En el s. XX se encontraron objeciones en el argumento kantiano, pues se observó que lo que da placer a los sentidos tienen influencias armónicas, simétricas, cromáticas y de forma de otras épocas y culturas que van más allá de la mera construcción estética del arte como el contexto histórico.

En 1933, David Birkhoff, matemático de origen inglés, estableció una teoría encaminada a entender la percepción estética a partir de una ecuación matemática, definiendo la medida estética de un objeto como una proporción entre su simetría y forma. Sin embargo esto resultó útil para objetos simples y poco funcional para objetos complejos como una pintura surrealista.   

Actualmente las resonancias magnéticas son utilizadas para evaluar la reacción cerebral midiendo la concentración de oxígeno en la sangre del cerebro; cuando éste es mayor es por que hay mayor movimiento cerebral.

Se ha asociado aquéllo que nos produce placer con lo bueno y lo que nos resulta desagradable con lo malo siendo éstas respuestas, parte de la necesidad de la propia naturaleza humana por protegerse por lo que se considera innata y positiva a la belleza y asociada específicamente con los rostros, de ahí que éstos sean de suma importancia en la emotividad del hombre sin importar la cultura y lo mismo sucede en otras áreas como el arte. Igualmente, cuando algo es considerado como feo, se alerta otra zona del cerebro encargada de los estímulos y emociones negativas como el miedo detonándose como defensa que prepara al cuerpo para que el individuo se aleje de ése estímulo considerado como desagradable registrándose por primer vez las sensaciones de atracción y repulsión hacia algo bello o feo, pues al parecer existe un vínculo entre percibir la belleza artística con las situaciones u objetos bellos también, siendo ésto producto de la propia evolución humana.

Pero, ¿también evolucionamos para crear y disfrutar el arte?
Vale la pena aclarar que arte y belleza no son lo mismo. Tradicionalmente la belleza artística era una cualidad especial y etérea por lo que una obra de arte no podía percibirse de igual manera que los objetos cotidianos. En este sentido, la conducta artística puede ser una adaptación que ha evolucionado como respuesta a las presiones selectivas de nuestra percepción.

Por otra parte, se cree que la universalidad del arte en las culturas puede explicarse como un surgimiento de ciertas predisposiciones cognitivas del hombre asociada a la representación de objetos en un dibujo de manera en que los demás puedan comprenderlo. En consecuencia, se piensa que el arte es un producto de la evolución pero no una adaptación evolutiva del ser humano.

Steve Brown, descubrió que la belleza de una obra de arte provoca la misma sensación y reacción cerebral que el disfrute de la comida. La interpretación de este resultado se da mediante las teorías cognitivas de la emoción, que indican que el procesamiento estético equivale a evaluar las cosas como "buenas" o "malas" dependiendo del estado fisiológico del individuo, es decir; ver un platillo exquisito puede provocar emociones positivas en el individuo siempre y cuando a éste no le duela el estómago pues de lo contrario experimentará reacciones negativas, alertando otras regiones cerebrales como la red límbica que controla las emociones y que controla algunas conductas esenciales como la búsqueda de alimento y el instinto de conservación.

De acuerdo a Brown, también la red límbica está asociada a la valoración estética sin importar el sentido por el que se perciba (vista, oído, etc.) al igual que la apreciación que se hace de los objetos cotidianos por lo que concluye que el aspecto estético del arte es un producto residual de la evolución debido a que el sistema estético del cerebro evolucionó primero para apreciar objetos biológicos (alimentos, naturaleza, etc.) y posteriormente ésta se aprovecho  para crear arte., sin embargo ésto no sucede igual para las actividades artísticas como la danza, en la que la coordinación de movimientos exige mayor esfuerzo cerebral, además de una vinculación emocional de carácter social y emocional, relacionándolo también con el talento y la capacidad de ejecución y creativa del artista más que con asuntos biológicos.

Para él, el arte es más que una dimensión estética que satisface necesidades sociales y para entenderlo la neuroestética no es suficiente, pues ésta se concentra solo en las preferencias perceptuales, por lo que será necesario buscar la explicación de los fenómenos cognitivos neuronales y culturales que intervienen en las conductas universales de la creación artística a partir de una nueva disciplina llamada neuroarteología.

Zeki por su parte sugiere que los artistas con instintivamente neurocientíficos pues comprenden de manera innata la respuesta del perceptor ante su obra.

GIOTTO Y EL CÍRCULO PERFECTO

El papa Bonifacio VIII* quería encargar algunas pinturas para la Basílica de San Pedro y envió a un oficial a buscar al mejor pintor de Italia. El oficial iba visitando a todos los artistas, solicitando un ejemplo de su trabajo para enviar al Pontífice. Llegado al taller de Giotto, le explicó su misión y le pidió una obra que diera al Papa una idea de su competencia y estilo. “Bien,” dijo Giotto. Cogió un papel, metió un pincel en un bote de pintura roja, apoyó el brazo en su costado, y de una única brochada dejó trazado un círculo perfecto. “Allí lo tiene,” dijo, y se lo tendió al oficial con una sonrisa.
“¿Pero sólo esto?” preguntó el oficial. No sabía si Giotto estaba burlándose de él. “Es todo lo que va a mandar a Su Santidad?”
“Es más que suficiente,” respondió Giotto. “Mándelo junto con los otros dibujos y pinturas que le han dado y verá lo bien que se entiende.”
El oficial del Papa cogió el dibujo y se fue, molesto, pensando que era víctima de una tomadura de pelo. ¿Quién se creía ese arrogante pintorcillo? ¿Piensa que los demás somos tontos?
Cuando regresó a Roma, enseñó al Papa el dibujo de Giotto y le contó cómo el artista lo había trazado a mano alzada, sin emplear el compás. El Papa y sus consejeros comprendieron la maestría de aquel gran O y “en cuánta medida Giotto superaba los demás pintores de su tiempo”; y le premiaron con el encargo.

Kandinsky pintando

El pintor ruso Vassily Kandinsky (1866-1944) es considerado el primer artista del siglo XX en realizar una obra deliberadamente abstracta, una acuarela pintada en 1910, dos años después de la vivencia descrita a continuación, cuando regresa a su estudio una tarde y descubre la posibilidad de un parteaguas en la historia del arte: “Volvía de mis bosquejos, enfrascado en mis pensamientos, cuando, al abrir la puerta del estudio, me vi de pronto ante un cuadro de belleza indescriptible e incandescente. Perplejo, me detuve mirándolo. El cuadro carecía de todo tema, no descubría objeto alguno identificable y estaba totalmente compuesto de brillantes manchas de color. Finalmente, me acerqué más y sólo entonces reconocí lo que aquello era realmente: mi propio cuadro puesto de lado sobre el caballete… Una cosa se me hizo manifiesta: que la objetividad, la descripción de objetos, no era necesaria en mis pinturas y, en realidad, las perjudicaba”. 

Con la experiencia de 1908 citada anteriormente Kandinsky se planteaba si el color y la forma, libres de todo propósito representativo, podían ser arte. A través de las obras llamadas “improvisaciones”, que realizó a partir de 1910, llegó a la conclusión de que las formas plásticas puras, sin ningún referente real, podían dar expresión externa a una necesidad interna. 

La música inspiró a Kandinsky a plasmar formas coloreadas dispuestas sobre la tela tan claramente como las notas de una partitura orquestal. Su sensibilidad musical y la espontaneidad de sus trazos y manchas en sus pinturas, lo llevaron a desarrollar el llamado Abstracto Lírico, basado en la expresión interna de la irracionalidad intuitiva, que él mismo describe como: “Una expresión en gran parte inconsciente, espontánea, de carácter interior, de naturaleza no material (es decir, espiritual).” Estas ideas son las que expone en su libro Sobre lo espiritual en el arte, publicado en Munich en 1912. En esta obra se proclamó y justificó por primera vez, como fenómeno contemporáneo, un “arte abstracto de necesidad interna” .

Les dejo este link donde se puede ver a Kandinsky pintando una de sus improvisaciones abstractas:

https://youtu.be/vXuoSld_P4g


La suspicacia del cerebro y la abstracción


Los contextos, el tiempo histórico y la novedad son recurrentes en el arte, sin embargo cuando percibimos, nuestra inteligencia visual nos hace enumerar hechos, acciones, objetos, colores, personajes, texturas, formas, líneas, etc., que son traducidos por nuestro cerebro como sensibilidad estética, de esta manera, nuestro cerebro nos acompaña en la travesía de la interpretación al ayudarnos a ver más cosas de las predecibles y que no surgen del azar, sino que forman parte de un mecanismo de deducción sujeto a pautas sistémicas, esto se debe a que los estímulos visuales son ambiguos, permitiendo una serie de interpretaciones múltiples incompatibles entre sí, de ahí que, dos observadores distintos reaccionen de manera concordante ante un estímulo similar debido a que recurrimos a mecanismos de deducción a partir de una evaluación mental entre distintas expresiones para integrarlas en una implicación lógica. Debido a esto Césanne pudo hacernos distinguyir la semblanza de dos jugadores solo por el hecho de integrar unas manchas de colores sobre un lienzo.. Él conocía intuitivamente también el orden que imponemos a nuestras percepciones dependiendo de éste para anticipar el efecto de las manchas sobre el espectador y su interpretación lo que confirma que nuestra inteligencia visual indaga sobre las relaciones constantes y estables y desecha las impredecibles.

Dos jugadores de cartas https://www.artelista.com/297-paul-cezanne-1648-dos-jugadores-de-cartas.ht



Imagen de ilusión visual pato conejo   
                                                                                 Esquema de Jawson conejo/pato



Pero esto no sucede así cuando nuestra voluntad oscila en dos interpretaciones cuando observamos imágenes que no son del todo claras como la imagen de abajo en la que podemos ver o bien un conejo o un pato. Esto se debe a que nos dividimos en dos estados de conocimiento dado que nuestra inteligencia se divide aceptando por un lado la ilusión óptica de un conejo y por el otro la percepción del dibujo que representa un conejo.

El contexto estético disocia la imagen del dibujo, concentrando nuestra atención en los valores formales de éste, proyectando sobre el objeto virtual las deformaciones o simplificaciones sugeridas por el dibujo lo que provoca un efecto de libertad de nuestras capacidades proyectivas. El arte abarca un mundo en el que los conceptos se entrelazan con las sensaciones.

Ahora bien, esto sucede en el arte figurativo, pero en el arte abstracto el motivo de abstraer suscita un acto intelectual que implica el establecimiento de una relación en la que falta uno de los referentes que autorizan el contraste entre el objeto representado y su estilización plástica.

En realidad, en el arte abstracto no hay estilización, puesto que no hay asunto que estilizar, por lo que suprime algunas de las complejidades inherentes al figurativo. Lo mismo sucede con el comportamiento cerebral de un espectador cautivo por un cuadro figurativo o realista, que desafían -como sucede con el fauvismo- las relaciones entre forma y color, desencadenando reacciones cerebrales más complejas que con los cuadros abstractos. 

En la pintura fauvista no se activan las mismas regiones que en la naturalista, pero en ambos casos se activan más regiones cerebrales que en el arte figurativo.

La pintura figurativa apela, conjuntamente con el color y la forma, a una concepción del mundo físico que es anterior a la ejecución del cuadro en sí, por lo que es más compleja. Así, las sensaciones que se experimentan frente a una obra del Barroco son más finas que las de un Mondrian, y no por ello habrían mejorado la calidad de nuestra experiencia estética ya que los vocabularios plásticos simplificados, se dirigen a funciones mentales de índole preliminar, puesto que boquean las estrategias del ojo que distingue una idea clara de aquélla distinta de la que significa recta y literalmente.

El retratista, apela a las claves visuales de que nos valemos para distinguir a nuestros semejantes, siendo más certero en el manejo de las claves. El gran retrato es en sí mismo, completamente creíble y humanamente inconfundible, lo que nos lleva a una fase genérica en la percepción de un rostro.

La estilización es más expresa y evidente, mientras que la pintura moderna suele tener enormes dificultades para eliminar los retratos. 

El pintor abstracto no escatima el modelado clásico o el brillo, como sucedió con los expresionistas, quiénes supieron conciliar su modo de pintar con el retrato.

La relación entre Impresionsimo (como forma tardía del Barroco) y Abstracción (en la que hay determinismo), abrió compuertas que facilitaron éste último proceso. 

A finales de la década de 1860 y 1880, Monet y Renoir convirtieron la pincelada rápida y breve que habían venido usando para reproducir los efectos de la luz al filtrarse entre el follaje o refractarse en el agua, en un entramado que recorre todo el lienzo, mismo que se acercó a la abstracción.

Hay abstracción por que hubo Barroco que se dejó llevar por esta tendencia espontánea del ojo. Su innovación consistió en reducir la paleta de color, templar las gradaciones e introducir el contraste claroscuro, sin observarse rupturas bruscas en las transiciones cromáticas, mismas que se necesitan para precisar el entorno de los objetos y que habrían menoscabado la coherencia del espacio figurativo, delegándole a la luz la tarea de construir formas.

La luz limitada hasta entonces, para imponerse en el entorno de los objetos, asumió funciones protagónicas en el Barroco en el que las partes, subordinadas al movimiento de una luz única con todas sus proyecciones, compone una difícil interpretación.

El Impresionismo fue la última expresión del Barroco, en el que luces y sombras son cada vez más claras para representar la realidad del ambiente, pero resaltando el cambio del espacio exento o iluminado por un solo foco hacia el código figurativo, o con un delicado acento de luz sobre las formas bidimensionales, o destacando con ella lo que se debe ver y sepultando en la sombra lo que no debe de verse.

El cubismo analítico lindo en la abstracción limitando su paleta al gris, ocre y a algunos destellos de verde. En él se da la luz que modela, de ahí que la inhibición del color sea inherente a las composiciones analíticas de la construcción, y el modelado sugiere relieves en el espacio mediante suaves gradaciones, además de que la distancia entre el primer plano y el fondo gira delicadamente hacia la abstracción.

El que el color se haya liberado en un contexto estilístico acercaba a la abstracción, pero no hubiese sido ésto el único camino para llegar a ella, pues desde una percepción histórica, se acercaba ya la implosión del modelo figurativo. 

El uso del papier collé (tiras de papel adheridas a las superficies del cuadro) y la apariencia del color, llevaron al cubismo a una variante tridimensional en la que empezaron a utilizar telas, objetos, chapas, etc., integrándose de esta manera,  superficies autónomas en el lienzo, mismas que entorpecían el recorrido del ojo en profundidad. Separaron la forma del color generando disfunciones de carácter referencial. Algunas veces un dibujo esquemático, de fácil lectura, completaba lo que una mancha había querido decir, otras el dibujo penetraba en la mancha tejiendo un segundo significado en clave figurativa.

La superficie plástica ya no estaba pensada para imágenes de intención figurativa, creándose un universo pictórico independiente, que mediante manipulaciones ad hoc, era posible reconducir hacia una evocación del mundo. 

La abstracción sería una respuesta al conflicto, reintroduciendo de manera parcial el color en la silueta de las cosas.  

Del impresionismo de Cézanne, en el que el ojo contrapone forma y contenido a la abstracción, en la que se le niega al ojo lo figurativo, se ha considerado un gran cambio, en el que la abstracción ha logrado generar más repeticiones que cualquier otro estilo.  

Construimos lo que vemos, y por tanto, vemos lo que construimos. Al obligar al ojo a la edificación de formas geométricas puras o de manchas no interpretadas en clave figurativa, los abstractos reducen nuestra capacidad para concretar y movernos visualmente, haciendo de esto una hazaña y una limitación a la vez. 


Bab´Aziz, el sabio Sufí.


Blog, entrada # 4
Gabriela Monroy Yurrieta
Estética y Apreciación del Arte
Bab´Aziz, el sabio Sufí
Marzo 2, 2018

Bab´Aziz, el sabio sufí (2005) plantea de manera magistral uno de los más grandes problemas del ser humano: su dificultad para alcanzar la autorrealización. El filme refleja las diferencias que existen entre Oriente y Occidente, mostrando el universo espiritual del Islam: el sufismo (a través de sufís y derviches), en un mundo que cada vez tiene más hostilidad hacia dicha religión.
         Esta película trata el tema de la pequeña Ishtar y su abuelo Bab´Aziz, un sufí ciego que caminan perdidos en un océano de arena: el desierto. Su destino es la gran reunión de derviches que se celebra cada treinta años en un remoto y desconocido lugar. Para encontrarlo, deben tener fe y saber escuchar con el corazón el infinito silencio de ese desierto.
         En su largo camino, El abuelo entretiene a su nieta contándole cuentos, como el del príncipe que se pierde en el desierto y se convierte en derviche tras contemplar en el agua su alma. Bab´Aziz e Ishtar, conocerán en su camino a diferentes personajes como Osman, que sufre por volver a ver a una bella mujer que encontró una vez en el fondo de un pozo; Hussein, quien busca al derviche pelirrojo que mató a su hermano; Zaid, cuyo canto hizo que recuperara la belleza que había perdido o un príncipe que cambió su reino, convirtiéndose en derviche, para así obtener paz espiritual. La película está basada en el místico sufí Ebrahim Adham. 


       Para abordar tan complejo tema Nacer Khemir, el director de origen tunecino se vale de una gran cantidad de recursos fílmicos, cuyo objetivo final es lograr que el espectador experimente la evolución de los personajes hasta alcanzar junto con ellos la experiencia mística.
        Lo anterior se hace posible tras ofrecernos durante buena parte de la película elementos de temporalidad y espacialidad que nos hacen suponer que los personajes no han sido siempre los mismos, que han ido de menos a más, de lo superficial y exterior a lo profundo e interior. Para lograr tales efectos se presentan un conjunto de historias paralelas en donde un primer grupo está constituido por personas reales en torno a las cuáles se construye el argumento de la película, mientras que un segundo grupo parece estar integrado más bien por personajes ficticios, aparentemente emanados de las antiguas narraciones didácticas de los grandes maestros del sufismo y a través de los cuáles se presenta la diégesis, es decir, el discurso tácito, implícito que coadyuva a alcanzar el objetivo narrativo. Personas y personajes van develando desde su actualidad, desde su presente, el pasado en donde germinó una añoranza que desean trascender y que nos presentan mediante anacronías a través del flashback para posteriormente proyectar esas mismas añoranzas a futuro, valiéndose del flashforward. Con tal objetivo es que las personas hablan sobre los personajes, cuentan a través de ellos sus propias historias, aparentemente como si se tratara de una analogía, de un reflejo, que se vuelve evidente cuando se superpone a la interacción de los personajes una música, una voz o a veces ambos elementos que no son escuchados por ellos (voz en off) pero, que en los espectadores resultan de gran ayuda para descubrir las convulsiones que experimentan las personas al lograr avanzar en su propia auto comprensión.
       De manera semejante sucede con los lugares en que se desenvuelven las historias de las personas y de los personajes, tratándose de sitios parecidos en el concepto, transitando de los espacios bulliciosos a los semi despoblados, para arribar en ambos casos a la soledad. Para enfatizar dicha traslación se recurre también a diferentes planos de filmación que van desde las tomas panorámicas acompañadas de ángulos en picado que permiten apreciar las dimensiones de un poblado o, por el contrario, permiten evidenciar la nimiedad de un ser en el desierto; o con mayor frecuencia los planos enteros en ángulos normales para apreciar la interacción de las personas y personajes con su entorno y entre ellos. Aunque para los momentos álgidos de la historia, aquellos en donde se aprecia una evolución espiritual, se recurre a un primerísimo plano en ángulo contrapicado o al plano detalle en ángulo picado.
       Pero todo lo anterior, que ciertamente abarca la mayor parte de la película, y que lleva al espectador a sentirse en medio de una vorágine de transformaciones, finalmente sede su lugar a otros recursos de gran belleza y calidad que poco a poco nos preparan a vivir la experiencia mística que parece situarse en una espacialidad y temporalidad inexistentes en la trama fílmica, pues parece situarse al interior de cada espectador, de cada ser humano.
       Tal efecto se ha conseguido mediante la disminución gradual de los sonidos, así como el cambio de temperatura que se advierte al sustituir el día por la noche y con ello el uso de un filtro azul que aunado a la majestuosidad de la bóveda celeste crea la sensación de elevación espiritual, en donde cada persona se encuentra abruptamente consigo misma, hallando en la quietud la paz y a través de ella comprendiendo que lo único relevante y trascendental es el amor y que uno puedo fundirse en ese amor, vivirlo y manifestarlo de diversas maneras.
       El espectador no es ajeno a la transformación que se plantea en la película, pues las narraciones que se ofrecieron en las diversas escenas gozan de una universalidad que trasciende fronteras geográficas, étnicas y culturales, que apuntalan la posibilidad de que el género humano se trascienda así mismo, motivo por el cual resulta imposible negarse a participar de la escena final de esta película en donde los cantos de voces graves ceden paso a los instrumentos de aliento, cuyas vibraciones alcanzan las fibras más íntimas de todo escucha y sirven de preámbulo para plantear la última reflexión de indiscutible optimismo, omnipresente en todos los credos y más elaboradas filosofías: la muerte no existe, es sólo “el matrimonio con la Eternidad”, motivo por el cual no habría que temerla sino celebrar su liberadora llegada. La idea logra calar entre otras cosas porque este último diálogo se sitúa justo en los minutos que anteceden al alba, rompiendo la luz con toda oscuridad, disipando cualquier duda, inundando a todos de certeza y paz.






¿De dónde vienen los nombres de las corrientes artísticas?

Desde finales del siglo XIX, se sucedieron grupos artísticos experimentales que respondieron a los cambios sociales, políticos y culturales que les rodeaban. Los nombres de estos movimientos sin embargo, son un tanto exóticos. Estos nombres reflejan el contexto y misión de los miembros.

1. Impresionismo: el nombre fue una crítica de Louis Leroy al cuadro de Manet "Impresión sol naciente" - con el mote de "impresionistas" el crítico nombró a los 30 artistas que formaban parte de la exhibición, entre los que estaban Degas, Renoir y Pissarro.




2. Fauvismo: el nombre se le debe al crítico Louis Vauxcelles quien durante una exhibición de obras de Matisse y Derain (obras caracterizadas por ser poco naturales) había un busto renacentista. la yuxtaposición de conceptos, hizo que él dijera “Donatello parmi les fauves” (el gran maestro Donatello entre bestias). De ahí en adelante, a la sala se le llamó "la cage aux fauves".




3. Cubismo: En 1907, Georges Braque, influído por "Las señoritas de Avignon" de Picasso, realizó "Casas en L'Estaque". La pieza se incluyó en la exhibición del artista en la Henry Kahnweiler Gallery en Paris. Louis Vauxcelles (quién también criticó a los Fauvistas) dijo que Braque había reducido un hermoso paisaje francés a "bizarreries cubiques" (rarezas cubistas). Sin embargo, hay quienes afirman que el primero en llamar a los cubistas así fue Matisse, quién criticó de cubistas las obras de Picasso. A pesar de que ni a Braque ni a Picasso les gustó el mote, éste perduró. 
Por segunda vez, Vauxcelles dotó de nombre a un movimiento que ni siquiera apreciaba.




4. Dada: El origen del nombre es un tanto ambiguo, Dada se enfocó en enaltecer lo irreverente y lo absurdo ya que sus artistas deseaban crear un anti-arte como reacción a la Primera Guerra Mundial y a la sociedad burguesa. El movimiento comenzó de manera simultánea en Nueva York (con Marcel Duchamp y Francis Picabia) y en Zürich (con Tristán Tzara y Hans Arp). El origen de su nombre tiene varias versiones, una de ellas es que el poeta y psicoanalista alemán Richard Huelsenbeck lanzó un cuchillo a un diccionario y perforó la palabra dada, coloquialismo francés que significa caballo de batalla en inglés. Otra versión es que el propio Tristán Tzara abrió un diccionario y buscó la palabra más rara en ella, la cual fue dada. 




5. CoBrA: En noviembre de 1948, Christian Doremont (pintor y poeta belga de 25 años) invitó a un grupo de artistas de Dinamarca, Holanda y Bélgica a reunirse en un café parisino. Los artistas se se habían conocido antes de la Segunda Guerra Mundial, y se vieron forzados a separarse a causa del  gobierno Nazi y los años de la guerra; para cuando la guerra finalizó, los artistas deseaban comenzar de nuevo. La reunión en el café dio origen al grupo llamado CoBrA (Copenague, Bruselas y Ámsterdam), un tributo a la pasión geográfica que sentían y la libertad de haberse librado del dolor de la guerra y el dominio Nazi. Su inspiración fueron las culturas primitivas y los dibujos de los niños. 









El cuerpo como tema prohibido


La política de Facebook contra las imágenes de desnudos es estricta y no entiende de arte. Ni de matices. Un nuevo caso ha desatado la polémica: la red social de Mark Zuckerberg ha censurado una escultura de hace 30.000 años. ¿El motivo? Que resulta pornográfica, al parecer. Se trata de la Venus de Willendorf, que forma parte de la colección del Museo de Historia Natural de Viena.


La censura se produjo después de que Laura Ghianda –una «artivista», según se define ella misma– publicase una fotografía de la obra en cuestión. Pasado el rato, esta fue borrada por mostrar «contenidos inapropiados», a pesar de los cuatro intentos de Ghianda por recurrir esta decisión. Sus publicaciones denunciando la censura se compartieron más de 7.000 veces.

La Venus de Willendorf es una escultura de la edad de piedra que fue descubierta en Austria en 1908. Representa a una mujer desnuda y tiene unas proporciones reducidas: 10,5 centímetros de alto, 5,7 de ancho y 4,5 de espesor con 15 centímetros de circunferencia. Fue tallada en piedra caliza paleolítica y tintada con ocre rojo. Es famosa por el realismo y detallismo que alcanzó el escultor.

No es la primera vez que esto ocurre en Facebook. Hace poco conocíamos que la compañía ha ido a juicio en Francia por censurar una obra de arte «pornográfica» del siglo XIX. Se trataba de un caso similar: en febrero de 2011 la red social desconectó sin previo aviso la cuenta de un internauta francéspor haber compartido en su muro el célebre cuadro de Gustave Courbet, «El origen del mundo», pintado en 1866.

TEL AVIV Y EL BAUHAUS

Cuando estuvimos mi esposa y yo en Tierra Santa, nos llamó la atención el Bauhaus característico de Tel Aviv, que refleja los tiempos de los primeros años de Israel.

Ahora entendiendo el Modernismo y el abandono de la forma de Jay, observamos la eficiencia y eficacia que demandaba construir muchas viviendas en poco tiempo, y crear un nuevo sentido de la estética.


Al caminar nos recordaba también a la Colonia Roma de la Ciudad de México, con paralelismos históricos, que se han vuelto nostálgicos con cafés y restaurantes, transeuntes, y un desenfado muy mediterráneo o mexicano también.